Procesiones

    Las procesiones de El Burgo de Osa destacan por su recogimiento, intensidad, emotividad y fervor. El ciclo procesional se inicia el Domingo de Ramos en la bendición de las palmas y la procesión de la Entrada triunfal de Jesús en Jerusalen, con el paso conocido popularmente como "la borriquilla", acompañado por los niños vestidos de hebreos. El Lunes Santo por la noche desfila la procesión de la Piedad con la salida desde la Residencia San José. El fervoso Vía Crucis procesional y penitencial, con los pasos del Ecce Homo, Jesús Crucificado y la Soledad, es el protagonista del Martes Santo. Parte del Seminario Diocesano al anochecer y, como todas las procesiones, concluye en la Catedral. La noche del Miércoles Santo sale de la iglesia de Santa Cristina de Osma con la procesión del Perdón, con los pasos del Beso de Judas y la Flagelación, a los que se unen en el Convento del Carmen los del Cristo de Medinaceli y Caída de Jesús. El Jueves Santo por la noche, sin cornetas ni tambores, de la iglesia de San Antón parte de la procesión del Silencio, con los pasos de la Cena del Señor y la Oración en el Huerto. El Viernes Santo es el día de la procesión del Santo Entierro de Cristo, la más destacada del ciclo. A las nueve de la noche, una veintena de pasos salen de la Catedral por la Puerta de San Miguel y desfilan por el orden cronológico representando los más importantes episodios de la Pasión y Muerte de Jesús. Completan el cortejo procesional soldados romanos, banda de cornetas y tambores, niños hebreos, nazarenos, fieles de devotos, cruces procesionales, estandartes, encapuchados y la banda de música. Al final, reunidos todos los pasos en la plaza de la Catedral se canta la Salve Popular por parte de los miles de asistentes en un acto cargado de emotividad. En la noche del Sábado Santo, desde el año 2004, tiene lugar la procesión de la Soledad, que discurre por el perímetro amurallado de la villa recientemente restaurado. La mañana del Domingo de Resurrección se celebra la procesión del Encuentro, con los pasos del Cristo Resucitado y la Virgen de la Alegría. El Encuentro entre ambas imágenes se produce en la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento, y en ese lugar, un devoto (devota en la mayoría de las ocasiones), previa puja, tiene el honor de quitar el manto negro de luto a la Virgen y ponerle el blanco de la Alegría.